On Sherlock, reprise

Reflexiones sobre la segunda temporada.

Sherlock: Temporada Dos
Creada por Mark Gatiss y Steven Moffat
Edición en formato DVD
3 episodios en 2 discos y material adicional
Distribuido por British Broadcasting Company

La familia. Este es el tema que permea a lo largo de la Segunda Temporada de la destacadísima serie de televisión británica Sherlock, donde los productores y guionistas Mark Gatiss y Steven Moffat aumentan los índices de calidad en todos los sentidos, asumiendo riesgos y colocando a su reparto de personajes en situaciones repletas de drama interno, finísima comedia, acción de alto octanaje y sorpresas al por mayor.

El equipo creativo no se guarda nada y adapta para las audiencias contemporáneas las historias definitivas del detective literario creado por Sir Arthur Conan Doyle, dándoles un giro conceptual que es perfecto y acorde a las exigencias del público moderno que aprecia el mundo del entretenimiento televisivo.

En ‘A Scandal in Belgravia’ introducen un reto interesante para el protagonista en la persona de Irene Adler, una dominatriz de armas tomar e interpretada por Lara Pulver, quien le inyecta a su alter ego todo el glamour, misticismo, sensualidad y peligro requerido para poner fuera de balance a Sherlock Holmes. Benedict Cumberbatch vuelve a ofrecer un performance increíble en su papel como el detective querido por pocos y odiado por todos, y quien intenta evitar a toda costa salir de su zona de confort bajo una fachada de ‘coolness’, donde la alternativa de un interés romántico esta fuera de toda consideración, aunque lo encuentre deliciosamente tentador. Cumberbatch ofrece otra vez esbozos sutiles y a la vez contundentes de ironía, sarcasmo, emotividad, trauma, sagacidad, confianza, desfachatez, hilaridad, actitud inquisitiva y atención maníaca por los detalles.

Y es en este episodio donde el enfoque familiar se hace presente, ya que Sherlock se verá envuelto en una intriga política donde necesitará el apoyo de quienes lo rodean si desea salir bien librado, además de confrontar a sus lazos de sangre en una forma incómoda, pero inevitable.

Acto seguido, la serie continúa con ‘The Hound of Baskerville’, en donde se presenta en pantalla un fenomenal update a lo que es quizás el relato más famoso de este personaje, con elementos que serán el deleite no solamente de los conspiracy buffs, sino de los que gozan del género del techno thriller y suspenso contemporáneo. Esta vez, Sherlock es puesto contra las cuerdas, donde su lógica y convicción es abatida por algo que no puede explicar, colocándolo en un estado mental que lo pone de igual a igual con su colega y amigo John Watson. Martin Freeman vuelve a dominar a la puesta en escena con una labor histriónica notable, con niveles de comedia fina, sabiduría sutil y llegando a un grado de comodidad fuera de serie con su personaje.

Ambos se convierten en seres vulnerables, donde sus evidentes diferencias forman el complemento necesario e ideal para salir adelante, haciendo que Sherlock deje atrás su evidente desprecio e indiferencia ante quienes lo rodean, seres cuya existencia esta repleta de hastío y trivialidad.

La saga culmina su segundo acto con ‘The Reichenbach Fall’, en donde se introduce de nueva cuenta a la amenaza del llamado “Consultor del Crimen” Jim Moriarty, de una forma poco ortodoxa, divertida y mortal.

La figura de Moriarty rompe el molde tradicional y se plasma adecuadamente para los parámetros sobre los que se mueve la narrativa. Andrew Scott presenta a este villano en altas dosis de megalomanía, sublime egocentrismo y un ingenio bizantino que crean momentos de verdadera calamidad y que nos llevan a ver a todos los episodios transmitidos previamente con nuevos ojos, en una telaraña conspiratoria que se teje alrededor de Sherlock, quien se ve obligado irremediablemente a renunciar a su intelecto y a depender de sus seres cercanos, cerrando por completo la analogía familiar, regalándonos un estupendo e inesperado cliffhanger que nos deja pidiendo mucho más.

La Segunda Temporada de Sherlock se consolida como el show no. 1 dentro del entretenimiento televisivo, producido nuevamente de forma impecable y que sin duda alguna genera expectativas serias en el futuro para todos sus adeptos.