On Sherlock, poker

Reflexiones sobre “The Abominable Bride”.

Sherlock: The Abominable Bride
Creada por Mark Gatiss y Steven Moffat
Edición en formato DVD
1 episodio y material adicional
Distribuido por British Broadcasting Company

“What If..?”

Esta es la pregunta que desde siempre ha sido el motor de toda ficción especulativa, y la que nos conduce a explorar posibilidades narrativas ilimitadas.

Desde su creación en el año 2010, Sherlock se destacó por ser un ejemplo vanguardista, elegante y cautivador de este approach, y que desde las primeras de cambio abandonó la etiqueta del fan fiction para ser todo un suceso, siendo poseedor de un lenguaje argumental y audiovisual propio, elevando al texto original a alturas insospechadas.

Asentado sobre su propio pie y con una gran confianza para seguir innovando en la presentación de estos relatos clásicos de Arthur Conan Doyle, Sherlock decide por fin mirar atrás y ver si sus protagonistas pueden adaptarse al period drama y al idioma propio de la literatura victoriana. Con The Abominable Bride, esta laureada serie pretende ser el fan fiction que acaba con todos los fan fictions.

De esta manera, los guionistas Steven Moffat y Mark Gatiss se hacen la pregunta clave, ¿qué pasaría si Benedict Cumberbatch y Martin Freeman deciden olvidar un poco la modernidad del Reino Unido en el umbral del Brexit para de una vez por todas llevar puestos el deerstalker, la pipa, el bigote y el bombín? ¿Será posible ver a estas dos súper estrellas abrirse paso entre la suntuosa y evocativa arquitectura londinense del siglo XIX?

Como ya nos tiene acostumbrados, esta producción de la BBC no escatima esfuerzos para transportarnos a mundos de gran atractivo visual con gran arrojo. Sherlock reproduce de manera espectacular la tradicional atmósfera y peculiar mística de esta inmortal urbe y nos lanza de lleno hacia una aventura de intriga conspiratoria, en donde el epónimo protagonista unirá fuerzas con el que será su compañero inseparable. El script detrás de esta historia nos remite inmediatamente a la primera temporada de esta exitosa serie de televisión, replanteando de forma muy original el primer encuentro entre estos dos personajes, pero ahora en el pasado distante. El sentido de familiaridad, camaradería y humor nos hacen olvidar nuestra larga espera—dos años—para volver a ver a nuestros héroes favoritos compartiendo el escenario.

A partir de ahí, The Abominable Bride da un salto de fe y desmantela cualquier indicio de seguridad o tradicionalismo. Estamos hablando de Sherlock el show del siglo XXI, y por eso mismo se espera que su guión y situaciones llenas de riesgo, laberínticos rompecabezas, sobresaltos y giros en la trama nos sacudan minuto a minuto. Y es en acto seguido que esta edición sui generis cumple a carta cabal con regresar a su esencia.

Paulatinamente, Moffat y Gatiss construyen con gran genialidad un vínculo directo entre esta historia y el desenlace de la Temporada Tres, en donde dejamos a Sherlock Holmes con un futuro incierto y con la amenaza de Moriarty nuevamente llamando a su puerta.

Es en ese instante en donde The Abominable Bride evoluciona y empieza a hablar con su audiencia, haciéndola partícipe de un misterio que se debate entre el homage a las novelas de Doyle o bien hacia el sueño febril de un sociópata altamente funcional obsesionado con la muerte y (poco probable) resurrección de su némesis. Esta disyuntiva que plantea este episodio—con un Sherlock ligeramente autoconsciente y especulando sobre la vida en el futuro o siendo parte de un ‘palacio mental’ edificado por su intelecto omnipresente—es lo que sella el trato con el telespectador, atrapándolo y no dejándolo ir:

Watson: Time you woke up, Sherlock. I’m a storyteller; I know when I’m in one.
Sherlock: Course. Of course you do, John.
Watson: So what’s he like? The other me, in the other place?
Holmes: Smarter than he looks.
Watson: Pretty damn smart, then.
Sherlock: Pretty damn smart.

Absolutely brilliant. El atractivo (aunque poco profundo) subtexto de la mujer dentro de un mundo victoriano al mando de hombres y su oportunidad de revancha—siendo el hilo conductor en este episodio—se deja de lado rápidamente, puesto que esta serie de televisión nunca se ha dejado influenciar por la modernidad millennial y sus controversias a pesar de nutrirse de ellas en espacios selectos. Sin embargo, deja claro en todo momento un mensaje moralista para el telespectador.

En su recta final, este especial resuelve preguntas importantes respecto al destino final de Jim Moriarty en la Temporada 2 (Andrew Scott, quien vuelve a robarse toda escena en la que aparece), pero deja ciertos aspectos en el tintero con tal de engancharnos a una próxima temporada.

The Abominable Bride es una aventura sumamente satisfactoria que trasciende dentro de esta nueva mitología de Sherlock, ofreciendo una mezcla efectiva entre el whodunnit, el esoterismo, un sutil feminismo y el drama psicológico para sus protagonistas, quienes vuelven a adueñarse del plató junto a un entrañable reparto de apoyo cuyas mercuriales actuaciones en épocas dispares y en curso de colisión conjuran situaciones de gran comicidad e impacto emocional, brindando una amplia recompensa para su público incondicional.