Superman Beyond 3D #1

Annotations y comentario variado.

Final Crisis de Grant Morrison (2008) fue un comic tan polémico que invitó tanto al desdén generalizado como a la obsesión en específico. Toda una saga que nos condujo al escrutinio para descubrir todos sus secretos, y a un análisis cerebral para descifrar las claves de su fracaso comercial y de crítica—a pesar de su frescura y descaro en el argumento y narración. Como complemento a nuestra anterior retrospectiva, ofrecemos ahora annotations y comentario variado para cada capítulo de esta controversial obra. Tú no necesitas saber nada de esto, pero en caso de que estés interesado…

“The ‘final crisis’, as I saw it for a paper universe like DC’s, would be the terminal war between is and isn’t, between the story and the blank page.”
— Grant Morrison.

Final Crisis: Superman Beyond 3D #1

créditos
Grant Morrison, guión • Doug Mahnke, arte
Christian Alamy, Rodney Ramos, Tom Nguyen, Walden Wong & Mahnke, tintas • David Baron, color
J.H. Williams, portada/Mahnke, Alamy & Baron, variante
Ray Zone, efectos 3D
Shawn Moll, agradecimiento especial • Steve Wands, letra
Adam Schlagman, editor asociado • Eddie Berganza, editor

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Sinopsis

“Una estructura de múltiples ondas infinitesimales en cuya superficie intrincados procesos germinales prosperan y se multiplican.”

A self-assembling hyper story!

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Annotations

Si revisamos la estructura y el orden de lectura de Final Crisis, nos damos cuenta de que tras el #3 tenemos un salto en la historia, en el cual abandonamos a un relato muy tradicional dentro del género de superhéroes para seguir ahora los pasos de Superman, el héroe no. 1 de DC Comics y que para muchos es el “héroe primario” y fuerza inspiradora dentro de esta corriente literaria. Nuestro protagonista es llevado a planos superiores de realidad con el fin de salvar a universos paralelos de una aniquilación multidimensional, en la forma de una invasión de embarcaciones bélicas con ultra-tecnología, que se abren paso peligrosamente y con la amenaza de acabar con todo.

Es interesante saber que Morrison compara la estructura de Superman Beyond con el mito griego de Jasón y los Argonautas: Superman es acompañado por varios héroes como el optimista Capitán Marvel de Tierra-5, el belicoso y traicionero Ultraman (el Superman malvado del Mundo de Anti-Materia), el omnisciente Capitán Átomo de Tierra-4 y Overman, el atormentado “Superman Nazi” de Tierra-10, todos ellos viajando en un ultramoderno facsímil del navío Argo, y de nombre “Ultima Thule”. Bajo las instrucciones de la Monitrix Zillo Valla (ok, esto se está poniendo súper cool), este grupo de héroes surca las 52 Tierras del “Universo DC”, a medida que el caos se apodera de ellas, consolidando a este comic como un travelogue imaginario, un novedoso e inexplorado cosmos de grandes posibilidades.

El toque maestro dentro de esta inmensa, asfixiante y seductora narrativa es el uso del high concept conocido como “The Bleed” (o “La Brecha”, como fuese conocida en los comics de edición latinoamericana). Acuñado por Warren Ellis en el comic de The Authority para darle un nombre coloquial a la “membrana” u “océano” que separa y contiene a estos mundos alternativos. Así, Morrison vincula no solamente a la historia “alterna” de DC con su publicación “oficial”, sino que también integra a otras líneas editoriales como lo pueden ser Wildstorm, Vertigo, y un largo etcétera. De igual forma, el escritor atribuye los característicos cielos rojizos de Crisis on Infinite Earths de 1985-86 a la intrusión de La Brecha en el plano imaginario entre los mundos, así como también relaciona al Ultima Thule con el famoso barco pandimensional del “Carrier” surgido en las páginas de The Authority. Aquí vemos la mente de un genio trabajar para crear una visión holística que integre a este universo de ficción en todos sus vértices.

Durante su viaje, estos héroes quedan varados en el Limbo, un sitio donde aquellos personajes olvidados con el paso de los años llegan a recalar. Siendo un lugar donde el tiempo pierde significado, ellos quedan a la espera de que nuevamente hojeemos a sus comics y aventuras, y con ello puedan volver a ser tomados en cuenta—una idea que tuvo su origen en Animal Man #25, escrito por Morrison en 1990 (recuadro). Siendo un experto en revitalizar a personajes de segunda (o tercera, o cuarta…), este escritor le imbuye a su texto situaciones cándidas que despiertan la nostalgia y emoción al ver a tipos como Merryman o Hardhat conviviendo e interactuando en momentos importantes junto a Superman.

Ellos conducen al súper equipo hacia una amplia librería que contiene, entre otros textos, un libro de páginas infinitas, capaz de contener a todas las historias. Merryman revela que el libro fue escrito por un chimpancé—en alusión al mono con una máquina de escribir del mismo Animal Man #25. Al leer sus páginas, son testigos del Mito de la Creación, una forma en la cual Morrison ejemplifica a “DC Comics” como una meta-ficción en desarrollo constante, una narrativa ad infinitum.

En un principio, sólo existió un Monitor, una “Conciencia Vigía” en una vasta e inmensa quietud (una página en blanco, a decir del autor), la cual se ve interrumpida por la aparición de un “Multiverso”, historias infinitas en mundos infinitos (la tinta, según explica Morrison), expandiéndose agresivamente y cuyo contenido es capaz de provocar reacciones—en una perfecta analogía entre el comic y su audiencia. Con el fin de contenerla y analizarla, la Conciencia crea la “Orrería de los Mundos”, una súper estructura en donde una colonia de “Monitores” pueden investigarla sin temor a ser contagiados por sus múltiples significados, por lo que estamos viendo a una historia realmente desafiante que rompe el molde y cuestiona a la naturaleza de esta ficción serializada. Para Morrison, la Orrería contiene “todo lo que existe, en un frasco… siendo un vendaje sobre una herida o, quizás, una jaula alrededor de un animal salvaje”.

J.G. Jones concibe una representación más que increíble de la Orrería, comparándolo con un “mega-reloj victoriano” que contiene a los 52 universos alternos de DC. Doug Mahnke, ilustrador de Superman Beyond, colabora significativamente al plasmar de una manera simple y atractiva el efecto que el Multiverso provoca sobre el mundo en blanco de la Conciencia Vigía, y que nos envuelve con sus historias que disfrutamos a cuatro colores mes a mes o en ediciones recopilatorias.

El libro del Limbo les habla acerca de Mandrakk, un Monitor en principio benigno—y aparentemente el mismo Monitor que leímos en la primera Crisis en 1985—cuya exposición a las interminables batallas y relatos de DC lo han “contaminado”. Consciente de esto, se encerró en una cripta, y dejando como legado a los demás Monitores los medios para aniquilarlo, ya que se ha convertido en un adicto de las innumerables versiones y ediciones de los comics de DC, un obsesivo “vampiro” que se alimenta de narrativa, con el único deseo de “consumir” a la historia misma.

Para sorpresa de todos, Zillo Valla, la benefactora de estos viajeros, es también un vampiro, y les sentencia que Mandrakk está libre, acechando al Multiverso. Acto seguido, Ultraman ha terminado de leer el libro, y le dice a Superman que el Mal triunfará al final, y no podrá hacer nada al respecto…

SIGUE:
“SUPERMAN BEYOND 3D #2”