Una cápsula del tiempo para lectores adultos

El comic de “Vertigo Resurrected” ofrece una mirada atrás hacia una de las publicadoras de mayor prestigio dentro del mundo de los comics.

VERTIGORVertigo Resurrected #1
Antología de historias editada por Axel Alonso, Shelley Roeberg y Alisa Kwitney

Créditos:
“Shoot”, por Warren Ellis y Phil Jiménez
“The Kapas”, por Brian Bolland
“Native Tongue”, por Brian Azzarello y Essad Ribic
“New Toys”, por Grant Morrison y Frank Quitely
“Nosh and Barry and Eddie and Joe”, por Garth Ennis y Jim Lee
“Diagnosis”, por Steven T. Seagle y Tim Sale
“The Death of a Romantic”, por Peter Milligan y Eduardo Risso
“It takes a Village”, por Bill Willingham
“Resolve”, por Bruce Jones, Bernie Wrightson y Timothy Bradstreet
Publicada por Vertigo, sello editorial de DC Comics

Aún y cuando el título de Vertigo Resurrected fuese descontinuado desde el 2012, vale la pena echar un vistazo a su primera entrega, que saliera a la venta en octubre del año 2010. Y es que en retrospectiva este tomo inicial es un preciso snapshot, un documento esencial que condensa una época interesante dentro del comic de corte independiente.

Este tomo incluye entre sus páginas un verdadero abanico de historias multigénero, las cuales tienen como común denominador el haber surgido tras la conclusión del que para muchos es el ciclo más importante dentro de este imprint.

Tras la finalización de series sumamente exitosas y surgidas entre los 80’s y 90’s como The Sandman, Animal Man, Preacher, Shade the Changing Man, Doom Patrol, Sandman Mystery Theatre, Swamp Thing y The Invisibles, Vertigo entró en una notoria fase de reconstrucción. Los relatos presentados en esta edición recopilatoria son un testamento de la gran cantidad y calidad de escritores y artistas que contribuyeron a este proceso de transición que se gestó alrededor de la primera década del siglo XXI, todos bajo la batuta de AXEL ALONSO, personaje de gran visión y estima dentro de esta industria. En su momento, el trabajo de Alonso entre 1994 y 2000 fue clave para encontrar y forjar nuevamente a las franquicias que aseguraron el futuro inmediato y a largo plazo para este sello.

Romance, Terror Psicológico, Literatura Bélica, Horror, Crítica Social, Metafísica, Fantasía, Crimen y Castigo, Noir, Erotismo, Humor Negro y Ciencia Ficción son los géneros que se pueden encontrar representados a la vuelta de cada página, bajo la pluma de un selecto grupo de talentosos creadores cuyos nombres siempre estarán asociados a esta casa editora.

De todas las entregas emitidas de este título, el tomo #1 es el más recomendable por ser el que contiene una aventura cuya censura cobró notoriedad, escrita por uno de las figuras más reconocidas en el medio. Fue en 1999 donde Warren Ellis, siendo autor en el longevo título de Hellblazer, intentó presentar una historia donde su protagonista (el mago urbano John Constantine) se topa de frente con el controversial tema de los tiroteos perpetrados por jóvenes estudiantes en sus escuelas. Con el antecedente en ese entonces reciente de la matanza en un colegio en Columbine, Colorado en abril de ese año, se canceló la publicación de la historia inmediatamente, provocando la salida de Ellis en forma abrupta y definitiva, lo que eventualmente lo llevó a renunciar al mainstream para enfocarse plenamente en lo que es considerado su período más prolífico y con mayor variedad temática de su carrera.

“Shoot”, el título de este polémico relato, sólo se podía conseguir por Internet (el propio Ellis compartió su script tiempo atrás, y el arte de Phil Jiménez podía encontrarse también online). Sin embargo y tras 11 años de espera, el escozor parece haberse suavizado finalmente y esta historia inédita ve finalmente la luz junto a otras muestras de antologías ya canceladas como “Strange Adventures”, “Heartthrobs”, “Weird War Tales” y “Flinch”, y que como un todo nos habla de ese proceso de metamorfosis en la búsqueda de los nuevos clásicos.

Además de “Shoot”, resaltan sobremanera en esta edición una historia corta creada por el legendario ilustrador británico Brian Bolland (siendo esto un hecho MUY raro, dado que en la mayor parte de su carrera se ha enfocado en elaborar sensacionales, detalladas y llamativas portadas). De igual forma, destaca una sobresaliente narrativa de suspenso por parte del siempre polémico, visceral e inteligentísimo autor irlandés Garth Ennis, que se ve engalanado por el arte de un Jim Lee en una de las pocas instancias en las que podemos ver su inigualable y dinámico estilo fuera del género de superhéroes.

Otro de los hitos en este #1 es que reimprime una de las colaboraciones menos publicitadas entre los súper estelares Grant Morrison y Frank Quitely, quienes tenían en el comic de Flex Mentallo su logro más significativo como equipo creativo. La reedición de “New Toys” nos vaticina el eventual rescate de la propia saga de Flex en el 2012, finalizando casi 20 años de no ser reimpresa por embrollos de índole legal, y que se consolida como una de las obras definitivas de Vertigo. Flex Mentallo analiza concienzudamente el mito del superhéroe, su génesis, evolución y metamorfosis para adaptarse a la actualidad humana, así como una carta de amor para el género y un testamento del potencial de los comics como un medio sin barreras para expresar un sinfín de estados emocionales y posibilidades narrativas en estado de fuga. Es este puente entre Flex y “New Toys” el que da inicio a uno de los tándems de escritor y dibujante más importantes y trascendentes en la era moderna del llamado “Noveno Arte”, y cuyo output es sinónimo de concienzudo análisis y escrutinio, reconocimiento absoluto y ventas aseguradas.

Estas remembranzas que nos evoca esta antología representan sin lugar a dudas el colofón a un segundo renacimiento que se gestó exitosamente en esta editorial, y que ahora nos permite ver las cosas en perspectiva tras la reciente salida de la ejecutiva Karen Berger de DC Comics, siendo ella el estandarte definitivo de Vertigo durante dos décadas. Su titánica labor proporcionó un foro para un sinnúmero de guionistas e ilustradores que en mayor o menor medida forjaron un acervo inigualable dentro del arte secuencial contemporáneo. Su partida de esta publicadora supone un parteaguas dentro del mercado del comic de autor y quizás una sentencia lapidaria para este sello, que paulatinamente se ha quedado con un número reducido de franquicias insignia, en un proceso de reestructuración sumamente incierto.

En pocas palabras un tomo de auténtica colección que vale la pena conseguir entre los backissue bins. Por su variedad de temáticas y contenido explícito, se recomienda solamente para lectores adultos de amplio criterio.