My favourite comic book page ever

La mejor página de comics que he visto es parte de la historia de comics más desafiante y de extenso contenido jamás contada. ¡Vamos a verla!

The Invisibles
Vol. 2 #7; página 17

“The sound of the atom splitting”
Agosto, 1997
Escrito por Grant Morrison
Arte por Phil Jimenez
Tintas por John Stokes
Color por Daniel Vozzo (separación de color por Heroic Age)
Letra por Todd Klein
Edición por Shelly Roeberg
Publicado por Vertigo, sello editorial de DC Comics

Enjoy.

¿POR QUÉ?

“Possibly the best adventure comics being published today, THE INVISIBLES is the culmination of 100 years of trash culture and mad science. It is the secret of the 21st Century, if not the universe itself. You need to be reading it.”
— Warren Ellis.

Creada en 1994, The Invisibles es la obra magna y el proyecto de mayor alcance y complejidad en la trayectoria del autor escocés Grant Morrison, y uno de los comics más controversiales que se han publicado en las últimas décadas.

La serie ha sido catalogada de diversas formas a lo largo del tiempo: de difícil comprensión, carente de estructura y muy bizarra, aunque también se le ha llamado robusta, adelantada a su época y una atractiva aproximación de la narrativa gráfica hacia los terrenos del post-modernismo—un aspecto raramente explorado en la industria del comic contemporáneo.

La serie se divide en 3 volúmenes y 3 ediciones especiales: El primer volumen comprende 25 tomos (publicados entre 1994 y ‘96), y es recopilado en 3 ediciones en pasta suave: Say you want a Revolution, Apocalipstick y Entropy in the U.K.

El segundo volumen tiene 22 entregas (del 1997 al ‘99), y se divide en 3 tomos recopilatorios: Bloody Hell in America, Counting to None y Kissing Mr. Quimper.

El tercer volumen es de 12 capítulos, con numeración invertida del tomo 12 al 1 (simulando la cuenta regresiva en tiempo real al año 2000), siendo reeditado y con correcciones al material original en The Invisible Kingdom. Las 3 ediciones especiales son historias cortas y publicadas originalmente en Absolute Vertigo (1995), Vertigo Winter’s Edge #1 (1998) y Vertigo Winter´s Edge #2 (1999).

El término práctico empleado por Morrison para explicar a la trama de su obra es “The Invisibles is about EVERYTHING”, algo quizás pretensioso pero que se ajusta al dedillo si percibimos a este comic como algo similar al postmodernismo de un Thomas Pynchon. El autor explora una pléyade de ideas a través de un vasto reparto de personajes, quienes bajo el slogan de “¿Which side are YOU on?” se colocan en un ambicioso tablero de juego, un pedestal que oculta muchos secretos en el velo de lo subjetivo. No en balde, Morrison esgrime el atinado argumento de que “Truth speaks best in the language of poetry and symbolism, I think”, y que desde su primera página esto se vuelve un elemento clave.

Entonces, ¿cuál es la historia alrededor de The Invisibles? Responder a esta pregunta implica el cuestionar a todas sus aristas, a todos sus personajes y a las agendas narrativas que cumplen a lo largo de esta obra:

The Invisibles es la historia de Dane McGowan, anarquista adolescente, futuro Buddha y salvador de la humanidad.

The Invisibles es la historia de Mr. Malcolm, maestro de escuela que en secreto es Mr. Six, agente de la organización policiaca “División X”.

The Invisibles es la tragedia de Gaz, amigo cercano a Dane y cuya voluntad fue sometida en la correccional de “Harmony House”.

The Invisibles es la batalla infinita entre la rebelión de los “Invisibles” y los “Arcontes del Nuevo Eón”—los autoproclamados dueños de la humanidad desde tiempos antiguos.

The Invisibles es la historia de John-A-Dreams, desaparecido bajo circunstancias extrañas en la Philadelphia de 1992.

The Invisibles es la historia de Ragged Robin, una enigmática mujer quien trata de entender el pasado para comprender su futuro.

The Invisibles es la historia de Boy, una ex policía de Harlem y cuyo hermano fue llevado contra su voluntad a un campo de concentración escondido en el corazón de Norteamérica.

The Invisibles es la historia de Edith Manning, una socialité que en 1924 emprendió la búsqueda de la enigmática “Hand of Glory”, un artefacto multidimensional que sirve además como un guante común y corriente.

The Invisibles es la historia de Tom O´Bedlam, maestro de la magia y tutor del joven Dane en el camino de la iluminación.

The Invisibles es la historia de “King Mob”—anarquista consumado, viajero del tiempo y miembro de Los Invisibles—alias “Kirk Morrison”—novelista de terror—alias “Gideon Stargrave”—agente secreto en mundos paralelos al nuestro—alias “Grant Morrison”, escritor de comics.

The Invisibles es la historia de Jim Crow, diestro en las artes del Voodoo.

The Invisibles es la historia del Marqués de Sade, quien fue traído del pasado a la época actual para diseñar a los primeros bocetos de la soñada utopía para la humanidad.

The Invisibles es la historia de Sir Miles Delacourt, anarquista en su juventud y actualmente emisario de la Orden de los Arcontes.

The Invisibles es la historia de Mason Lang, millonario, cinéfilo y abducido por extraterrestres en su niñez.

The Invisibles es la historia de Lord Fanny, extravagante travesti brasileño, consumado bailarín y ecléctico shaman.

The Invisibles es la historia del “Harlequinade”, trío de árbitros que juzgan las acciones de todos estos protagonistas.

The Invisibles es la historia del llamado “Ajedrecista Ciego”, quien pudiera tratarse del mismísimo Diablo, aquel que afirma haberlo visto todo y que “todo” es realmente “un juego”.

The Invisibles es la historia de Barbelith, un satélite en la órbita de la Luna, el semáforo que guía el progreso de la humanidad o el componente principal de “The Invisibles”, el videojuego en aerosol publicado el 22 de diciembre de 2012.

The Invisibles es la historia de ovnis, contraespionaje y escuelas pandimensionales; de monstruos detrás de los espejos, conspiraciones milenarias y aventuras llenas de balas, acción y persecuciones; de religión, exorcismo, drogas y viajes en el tiempo; de sexo tántrico, la inmortalidad y la magia; del control vs. la libertad, los planos de realidad a punto de colapsarse; de películas y tecnología de punta; del apocalipsis o la trascendencia de la raza humana hacia un estado de perfección y sin fronteras.

La respuesta es SI y NO.
The Invisibles es TODO y NADA de esto.
Todo es VERDAD.
Todo es MENTIRA.

Como podrán apreciar, la serie nos recuerda a relatos literarios de múltiples tangentes, siendo Gravity’s Rainbow de Pynchon el ejemplo inmediato. Inspirado en gran parte por su supuesta y ampliamente documentada “abducción” en la ciudad de Katmandú décadas atras, Morrison intenta contar una gran cosmología psicodélica, ultramoderna y en sincronía con las tendencias del mundo moderno, de múltiples puntos de vista y bajo una estructura narrativa en constante evolución, que se mueve libremente a nivel horizontal, vertical, longitudinal, paralelo y transversal, todo con el objetivo de explicar o darle sentido a su “experiencia” más allá de lo terrenal—y similar a lo hecho previamente por autores de la talla de un Philip K. Dick o Terence McKenna—y desde el punto de vista del Gnosticismo/Dualismo.

A pesar de que en el último tercio de su narrativa se acerca peligrosamente a establecer estas ideas de una forma coherente y explícita, Morrison desecha apropiadamente la posibilidad de explicar a su obra desde una sola perspectiva, y trae a la mesa una mejor opción: usar a TODAS las formas posibles, siendo un genre-blender como pocos.

Todos estos párrafos que intentan sin éxito describir a este comic nos remiten nuevamente a la imagen mostrada arriba, con Lord Fanny y Dane McGowan disfrutando de un catártico rave de música electrónica. El arte detallado, explosivo y realista de Phil Jiménez refleja sin lugar a dudas a esta naturaleza desinhibida, carefree, anything-goes que permea a lo largo y ancho de todas las páginas que componen a The Invisibles. Un comic en estado de fuga perpetuo y perfeccionado a medida que avanza de forma espectacular, ambiciosa, confusa, disparatada, sombría, solemne, terrorífica, jocosa, exquisita, seductora, subliminal, auto-consciente, explícita, provocativa, inteligente, erótica, fractal, omnisciente, presciente, profunda, esotérica y divertida.

Parte travelogue, parte lectura de intriga conspiratoria y subversiva, The Invisibles captura a los zeitgeists de la década de los 90s, siendo ésta una época de indefinición y búsqueda de la transformación, y que inteligentemente se disfraza como una iteración más de la eterna batalla entre el bien y el mal. La saga atinadamente predice la inmersión del subconsciente hacia ambientes y atmósferas virtuales, que representan una experiencia al alcance de la sociedad contemporánea y de la cual se sirven como complemento a su existencia en el mundo material—el comic como un role playing game en ambientes VR se diluye y mezcla de manera ingeniosa con herramientas de género literario. Su selecto grupo de artistas lleva a esta intención narrativa a puerto seguro.

De igual forma, The Invisibles se transforma en el vehículo perfecto del autor para transmitir lo que llamamos su “agenda”, la síntesis de un estilo que una y otra vez lo ha colocado en el pináculo sobre el cual se sitúan las leyendas consagradas del comic. Un abanico de temáticas profundas que intentan explicar esa relación entre el lector y el material de lectura, y cómo su interdependencia y reacciones generan experiencias verdaderamente satisfactorias.

En resumidas cuentas, la “Agenda Morrison” tiene las siguientes ideas clave:

UNO

El tiempo es un objeto y, como tal, puede verse a través de una dimensión superior. Toma una esfera y piensa que lo que estás viendo NO ES una esfera persé, sino la representación de un universo, en donde el espacio y el tiempo giran, reaccionan e interactúan con su órbita. TÚ eres una entidad “multidimensional”, y estas contemplando todo lo que sucede al unísono en esa esfera (o cómic) en 2D. Lee The Invisibles con esto en mente y captarás el mensaje.

DOS

Cuando escribes algo, cualquier cosa, ¿qué fuerza te impide involucrarte con lo que escribes? La respuesta es NINGUNA, así que Morrison rompe la “CUARTA PARED” sin restricciones. Acuñando el término de “FICTION SUIT”, el autor le da nombre, forma y fondo a este propósito, y que en múltiples ocasiones lo ha usado como recurso narrativo para sumergirse en su oeuvre, y que como ejemplos significativos tenemos a comics como Animal Man #26 (de 1990) en donde explica cómo un autor puede cambiar a su antojo tanto los orígenes como el destino de un personaje a su voluntad. En The Filth (en 2002), Morrison protagoniza a su historia usando a un “traje ficción”, irrumpiendo en el mundo del comic en dos dimensiones para crear un relato multipropósito y basado en sus tragedias personales. En Sebastian O (1993), somos testigos de una novela victoriana que traza el primer boceto de un videojuego como una simulación del mundo, así como también la existencia de realidades superiores, siendo una idea que el autor desarrolla posteriormente y con gran énfasis en The Invisibles. Comics como Final Crisis (2008) y Multiversity: Ultra Comics (2015) representan la culminación lógica de esta tesis, en la cual se haya un lazo intrínseco entre el proceso creativo y cómo las historias adquieren vida propia, interactuando con sus lectores y forjando una simbiosis de amplio alcance e interés.

TRES

Aprovechamiento eficiente de los espacios. Mientras más ideas puedan ser introducidas por página, mejor. Es el ambiente estándar para los autores británicos, alejados por completo de proyectos editoriales de periodicidad continúa—siendo éste último el molde tradicional empleado por las publicadoras norteamericanas. Ese condicionamiento a escribir aventuras autocontenidas de un panel al día o semanalmente los obliga a incluir absolutamente TODO en el menor ámbito posible.

CUATRO

Escribe sobre lo que conoces, vives, piensas y principalmente LO QUE SIGUE. Es la regla no escrita de autores como Morrison: Él ya recorrió el camino y escribe sobre ello, refinando su significado y adaptándose a las nuevas tendencias del mainstream.

CINCO

Tener una mente abierta. En la primera colección de The Invisibles hay una cita clave que explora a esta noción:

“YOUR HEADS LIKE MINE, LIKE ALL OUR HEADS; BIG ENOUGH TO CONTAIN EVERY GOD AND DEVIL THERE EVER WAS. BIG ENOUGH TO HOLD THE WEIGHT OF OCEANS AND THE TURNING STARS. WHOLE UNIVERSES FIT IN THERE!

BUT WHAT DO WE CHOOSE TO KEEP IN THIS MIRACULOUS CABINET? LITTLE BROKEN THINGS, SAD TRINKETS THAT WE PLAY WITH OVER AND OVER.

THE WORLD TURNS OUR KEY AND WE PLAY THE SAME TUNE AGAIN AND AGAIN AND WE THINK THAT TUNE’S ALL WE ARE.”

Y en el último volumen se expresa la misma idea desde otro punto de vista:

“WE MADE GODS AND JAILERS BECAUSE WE FELT SMALL AND ASHAMED AND ALONE. WE LET THEM TRY US AND JUDGE US AND, LIKE SHEEP TO SLAUGHTER, WE ALLOWED OURSELVES TO BE… SENTENCED.

SEE! NOW! OUR SENTENCE IS UP.”

Como podrán ver, todo se reduce a aceptar o no el contenido impreso en esta gran obra. Todo es cuestión de nosotros. The Invisibles es una obra sujeta a la interpretación del lector. Es su mayor fuerza y a la vez su mayor debilidad. Esta serie demanda toda nuestra atención, desafía al intelecto y reflexiona sobre aspectos propios de la literatura de género, de la vida, de la cultura pop y el ente social en general.

Dejando una huella indeleble, ha sido uno de los sucesos más gratificantes en el tiempo que llevo sumergido en el mundo de los comics, siendo mi favorito sin lugar a dudas.

Los Invisibles pueden cambiar tu vida, o por lo menos enseñarte a hacerlo.