Espiral

Escrita e ilustrada por Bernardo Fernández y publicada por Alfaguara, Espiral, un cómic recursivo es una novela gráfica presentada con gran estilo, ritmo y versatilidad artística, una aventura multigénero muy divertida con diversos niveles de lectura.

Espiral, un cómic recursivo
Escrita e Ilustrada por Bernardo Fernández
Aventura gráfica en formato libro de 64 páginas

Publicada por Alfaguara, sello editorial de Grupo Santillana
Primera Edición, 2010 México, D. F.

“Robots, Dinosaurios, Luchadores, Ángeles, Demonios, Detectives y Samuráis en un cómic dentro de otro cómic dentro de otro cómic dentro de otro cómic…”

Es así como se publicita y gesta la historia de ESPIRAL, una novela gráfica escrita e ilustrada por el autor Bernardo Fernández, quien con esta obra celebra 20 años de trayectoria como autor, ilustrador, artista gráfico y docente.

Espiral narra diversas historias cuyo hilo conductor se presenta dentro de la misma página, donde elementos como cuadros, postales, carteles publicitarios e imágenes generadas a través del celuloide o la televisión, nos sumergen a mundos de ficción donde Fernández desarrolla historias multigénero tales como dramas juveniles, fantasía infantil, situaciones caricaturescas con un edge tétrico, relatos detectivescos, romances off-beat, guiños a personajes embebidos en la cultura mexicana, ciencia ficción, slapstick y artes marciales, y cuya presentación denota un sentido del storytelling frenético, con gran ímpetu y sabio manejo del humor, repleto de momentos donde el lector es sorprendido de forma grata y cándida por situaciones inverosímiles.

Fernández utiliza diversos métodos artísticos, con trazos gruesos, angulares y en formato libre, incluyendo homenajes estilísticos a la tira cómica americana, mexicana y europea, aplicando una paleta de colores básica donde resalta el gris, naranja y rojo, así como efectos digitales para agregar profundidad cromática a sus fondos, aplicando filtros en sombras, brillos, benday dots y texturas cuasi-pintadas.

Resalta el adecuado manejo de los símbolos para denotar estados de ánimo y la originalidad de no utilizar ninguna palabra escrita como medio de comunicación entre los personajes de la historia, empleando en sustitución la pantomima/lenguaje corporal y gesticular, onomatopeyas, globos de pensamiento con ilustraciones como reemplazo del argumento o diálogo conversacional. Fernández apuesta y gana al hacer de Espiral una aventura gráfica al 100% y completamente muda entre sus protagonistas.

Esta edición contiene una introducción y un epílogo donde Fernández repasa los puntos más importantes dentro de su larga carrera, estableciendo algunos puntos interesantes sobre la llamada “obra de autor”, así como el estado del artista gráfico en nuestro país y en la propia industria de los comics/arte secuencial. Aún y cuando no concuerde en algunos comentarios y en el tono en que son expresados, estamos de acuerdo en el hecho de que existan más demostraciones de la narrativa gráfica y que puedan ser comercializadas en puntos de venta más amplios, diferentes a los tradicionales puestos de periódicos, ampliando su perfil y alcance como una manifestación artística legítima.

Todos estos elementos consolidan a Espiral no sólo como una obra ampliamente recomendable, de buen ritmo y agudísimo sentido del humor, sino como parte del testamento y potencial que nos ofrece la aventura gráfica nacional como un gran producto de entretenimiento, atractivo comercial y de merecido reconocimiento por diversos espectros sociales.