Night Watch

Fantasía Negra de gran corazón que trasciende sobre sus evidentes bases e influencias estilísticas y literarias, evitando ser esclavo de ellas.

Night Watch | Rusia, 2004
Dirigida por Timur Bekmambetov
Libreto cinematográfico por Timur Bekmambetov y Sergei Lukyanenko
Basada en la novela homónima por Lukyanenko
Reparto: Konstantin Khabenskiy, Dmitriy Martynov, Galina Tyunina, Vladimir Menshov, Maria Poroshina y Viktor Verzhbitsky
Cinematografía por Sergey Tromifov
Musicalización por Yuri Poteyenko
Edición por Dimitry Kiselev
Producida por Channel One Russia
Distribuida por Gemini Film y Fox Searchlight Pictures

Night Watch (Ночной Дозор en su idioma original) es un film que ha amasado una buena reputación a sus casi 10 años de haber sido filmada. Lejos de ser solamente una curiosidad, definitivamente deja complacidos a sus espectadores.

Basada en la exitosa novela del mismo nombre, narra la eterna batalla entre los ‘Light Others’ y su contraparte, los ‘Night Others’, ambos bandos integrados por seres característicos de la literatura fantástica como hechiceros, hombres lobo, vampiros, metamorfos, psíquicos, entre otros. Ambas sectas han establecido como parte de una tregua sus burós de vigilancia (Night Watch, Day Watch) con el fin de mantener a raya cualquier abuso de sus miembros en perjuicio mutuo y que se rompa el balance.

En primera instancia, esta cinta evoca claramente al film Ghostbusters, de 1984, donde sus protagonistas distan de ser héroes consumados, sino individuos comunes y corrientes que se ven envueltos en circunstancias de proporciones cataclísmicas y fuera de su control, seres con sus propios traumas, de turbio pasado y cuyas decisiones los han puesto en conflicto con el prójimo, poniendo en riesgo su intención de llevar una vida normal al adentrarse en umbrales tanto cautivantes como aterradores e inciertos, llenos de leitmotifs que nos recuerdan a films como The Matrix, Clash of the Titans y The Lord of the Rings.

La cinta logra plasmar este sentido de desesperación en el performance de su protagonista, Anton Gorodetsky (Konstantin Khabenskiy), quien está ausente de todo glamour y virtud, llevando una carga muy grande sobre sus hombros, siendo el libre albedrío y las consecuencias que esto acarrea uno de los temas core de la narrativa.

En sí, Night Watch es una exploración del péndulo moral y la factura que esta cobra sobre quienes con sus determinaciones han perjudicado tanto sus vidas como las de los demás, bajo el velo de un action film lleno de coreografías de una manufactura única, brutal y en las dosis precisas sobre vistosos, esotéricos, sorpresivos, trepidantes, horripilantes e intrigantes escenarios digitales.

Este despliegue de ultraviolencia es lo que le da el ‘oomph’ a las personalidades de frágil interior que conforman el equipo de Night Watch, cuyo character arc es el que lleva prominencia en esta cinta, la cual junto con Day Watch (2006) forman parte de una tentativa trilogía aún inconclusa.

Night Watch es una excelente realización dentro del género de ‘Dark Fantasy’, la cual logra una sobresaliente mesura en los momentos de dramatismo que jamás son engullidos por sus estruendosos efectos visuales, haciendo que la pirotecnia trabaje al servicio de una historia con una carga emocional muy interesante, y de la cual se espera con ansia su conclusión.