The Darjeeling Limited

Un ensayo audiovisual sobre la reconstrucción de los lazos familiares que es divertido, agudo y enternecedor.

The Darjeeling Limited | Estados Unidos, 2007
Dirigida por Wes Anderson
Libreto cinematográfico por Wes Anderson, Roman Coppola y Jason Schwartzman
Reparto: Owen Wilson, Adrien Brody, Jason Schwartzman, Anjelica Huston, Waris Ahluwalia, Amara Karan, Natalie Portman, Bill Murray, Camilla Rutherford, Irrfan Khan, Wallace Wolodarsky y Barbet Schroeder
Cinematografía por Robert Yeoman
Edición por Andrew Weisblum
Producida por Wes Anderson, Scott Rudin y Roman Coppola
Distribuida por Fox Searchlight Pictures

The Darjeeling Limited representa un salto de calidad para el realizador Wes Anderson. Sus dos films previos, The Royal Tenenbaums y The Life Aquatic with Steve Zissou, muestran detalles histriónicos destacados, pero bajo una obsesiva estilización que nos distrae del core emocional. Limited, por otro lado, ofrece una sólida caracterización, donde los elementos visuales permanecen tras bambalinas, sin la amenaza de engullir a sus protagonistas en un relato de estilo sin sustancia.

La cinta narra el reencuentro de tres hermanos, Francis (Owen Wilson), Peter (Adrien Brody) y Jack (Jason Schwartzman), quienes emprenden un viaje espiritual a la India, con el fin de despedirse de todo el bagaje sentimental que los aprisiona: la pérdida de su padre, el abandono de su madre, el miedo a la paternidad y corazones rotos por un mal amor.

Por primera vez en la filmografía de Wes Anderson, vemos a personajes tridimensionales, que no se pierden en manerismos, excentricidades o que caen en la caricatura, completamente desarrollados, con un character arc que les brinda la oportunidad de reencontrarse con lo que realmente importa en sus vidas, con lecciones aprendidas para salir adelante.

Es difícil cuantificar la aportación tanto de Roman Coppola – con un approach out-of-the-box como director de videos y director de Segunda Unidad en las producciones de su padre, Francis – como de Jason Schwartzman en el guión. Lo que sí es evidente es que entre los tres hacen un esfuerzo consciente por hacer que sus actores tengan un balance adecuado en su screen time, donde ninguno de ellos domina el escenario, con contrastes y problemas muy definidos que no los hacen repetitivos, además de plasmar en pantalla simbolismos y motifs que son directos, digeribles y universales.

Wilson, Brody y Schwartzman encarnan a la perfección vidas complejas donde cada uno de ellos externaliza su turbulenta existencia con actitudes nocivas para su estabilidad emocional (posesivo, cleptómano y mujeriego, respectivamente).

Anderson provee una de las secuencias más importantes de su carrera fílmica, un flashback que de improviso nos saca de la narrativa para exponer y hacernos reflexionar sobre los motivos por los cuales las vidas de estos tres hermanos están cayendo en una espiral sin fondo.

Son casi 7 minutos brillantes donde el esfuerzo de estos actores pone las cosas en perspectiva, y nos transportan a un estado de elipsis donde la película empieza un proceso de cierre, un cúmulo de resoluciones que resultan muy satisfactorias para la audiencia.

Cabe señalar que a la cinta la acompaña un prólogo, en la forma de un cortometraje de nombre Hotel Chevalier. Escrito y dirigido por Anderson, es una pieza de 13 minutos muy bien realizada, la cual de igual forma se evita excesos y presenta a Jack (Schwartzman) y a su exnovia (Natalie Portman) en una conversación donde el silencio, las cosas sin decirse completamente y la falta de honestidad permean sobremanera.

Este cortometraje tomó notoriedad debido a un breve y nada revelador desnudo de Natalie Portman (performances más provocativos los tuvo en Closer, León y Black Swan), que fue diseccionado ad nauseum por la prensa de espectáculos.

En cuanto al estilo usado en el cortometraje, me recordó mucho los momentos introspectivos á la Godard (como en A Bout de Souffle y Le Mépris). El propio Jack emplea su vivencia en Hotel Chevalier para convertirla en literatura en The Darjeeling Limited, como una forma de purga para sus problemas emocionales.

El uso de la música es sutil en ambas cintas (en Limited, el realizador rinde homenaje al cineasta hindú Satyajit Ray y al estadounidense James Ivory), y refuerzan escenas claves donde los personajes muestran su vulnerabilidad, su fragilidad.

The Darjeeling Limited es – junto a Rushmore, de 1998 – lo mejor en la carrera cinematográfica de Wes Anderson. Una cinta más personal, íntima y sin artificios innecesarios, enfocada en mostrarnos a auténticos seres humanos que intentan darle la vuelta a su mala suerte. Altamente recomendable.