East meets West 2011

Un divertido, estrafalario y satisfactorio genre-blender de comicidad y melodrama de gran manufactura.

East meets West 2011 | Hong Kong, 2011
Dirigida por Jeffrey Lau y Susie Au
Libreto cinematográfico por Jeffrey Lau
Reparto: Karen Mok, Eason Chan, Alex Fong, Stephy Tang, Ekin Cheng, Huang Yi, Jaycee Chan, William So, Betty Huang, Sitar Tan, Kenny Bee, Yang Mi, Jonathan Lee y Alan Tam
Cinematografía por Wah-Chuen Lam
Musicalización por Anthony Wong Yiu-Ming
Edición por Marco Mak
Producida y Distribuida por Distribution Workshop

Un repulsivo magnate, una desilusionada chica gótica, un desinhibido taxista, un melancólico padre soltero, un despistado animador disfrazado, una excéntrica femme fatale y 2 pandilleros de poca monta son además 8 dioses legendarios, atrapados en la incierta e injusta modernidad del siglo XXI…

Bajo esta premisa inicia East meets West 2011 (Dongchengxijiu 2011) un exquisito mashup traído por cortesía del experimentado productor, guionista y director Jeffrey Lau, cuyos mayores reconocimientos internacionales se basan en sus sólidos proyectos cómicos y produciendo cintas para los destacadísimos Wong Kar-Wai y Stephen Chow.

La cinta es una reinvención de una película similar filmada por Lau en 1993 (conocida en América como The Eagle Shooting Heroes), la cual contaba con un elenco súper estelar dentro del cine de Hong Kong.

Si esta historia tiene una cualidad, ésta es el ser evocativa, donde Lau trae a la mesa una comedia de enredos cuyo apropiado nombre nos habla de una convergencia que hace recordar al espectador diversos géneros dentro del entretenimiento que van desarrollándose a medida que transcurre este relato.

En este aspecto East meets West 2011 presenta el romance telenovelesco entre clases sociales, el cual inmediatamente toma un giro inusual, fusionándose con las aventuras mágicas de acción propias del “Super Sentai” clásico oriental, donde se presenta con actores reales un universo similar al nuestro, pero dotado de una estética visual que nos recuerda a series como Mighty Morfin’ Power Rangers y Sailor Moon, bajo una túnica multicolor inspirada claramente en el mito de los equipos de superhéroes americanos, sobre todo en la Justice League of America de la editorial DC Comics, ataviados bajo exóticas indumentarias que nos remiten a los disparatados y provocativos diseños de vestuario creados por la controversial Haus of Gaga.

A su vez, se guarda un paralelismo con la subvalorada Mystery Men de Kinka Usher (1999), donde la vida mundana es envuelta por un legado de heroísmo, comedia de situación y performances destacados de actores reconocidos en el mainstream. East meets West debe gran parte de su encanto en esta joya perdida del cine estadounidense.

Las situaciones inverosímiles que permean sobre la película nos hablan de un rescate cinematográfico de los polémicos films que el director japonés Seijun Suzuki realizó para el estudio Nikkatsu en los 60s, en especial la colorida, frenética y surrealista Tokyo Drifter (1966), llena de momentos off-beat que prueban los límites de resistencia del público casual.

El ensamble de estrellas – incluyendo a las súper celebridades Karen Mok e Eason Chan, jóvenes talentos como Stephy Tang y Alex Fong, así como figuras reconocidas como Huang Yi, Kenny Bee, Ekin Cheng y Jaycee Chan, hijo de la leyenda fílmica Jackie Chan– entiende la visión de su realizador y la propia naturaleza del cine de Hong Kong como fuente tanto de art y pop cinema para darle en esta ocasión a su audiencia un relato escapista y 100% entretenido. El desenvolvimiento del cast tanto en la industria del film como en el canto es clave para mostrar soltura, descaro y carisma sobre la pantalla.

La propia cinematografía trabaja al servicio de esta aventura épica de ficción, con impresionantes desplantes cromáticos al estilo de los videos musicales MTV – lógico, considerando la trayectoria de la co-directora Susie Au en dicho mercado – creando pirotecnia mágica y efímera, pero efectiva. La aportación de Au en este aspecto es más que sobresaliente.

Y es en este tenor que la cinta establece un vínculo con el “realismo romántico” occidental, donde en su segunda mitad se transforma de un ciclo de autodescubrimiento súper heroico a un melodrama donde Cinderella (1950) es la plantilla narrativa para desarrollarlo; el amor imposible entre los personajes de Karen Mok e Eason Chan va generando momentos chuscos llenos de clichés intencionales que más que criticar a la industria intentan celebrarla.

En sus instantes finales, Lau agrega el obligatorio momento de tragedia que pone a los protagonistas en alerta para situarlos nuevamente en el género de acción, donde específicamente la influencia del realizador y productor japonés Kunihiko Ikuhara (en particular su trabajo en Sailor Moon S) es notoria, plagando a la película de un mensaje que enaltece la amistad, el amor y el sacrificio.

East meets West 2011 es un esfuerzo fílmico bastante aceptable, donde el fan del cine de género queda complacido ante una pléyade de detalles tradicionales ofrecidos en una configuración que atrapa nuestro interés, que denota en todo momento un producto de entretenimiento ambicioso pero sin asumir pretensión alguna.