Stereo

Opera prima del realizador canadiense de culto David Cronenberg, Stereo es una tesis que expone la agenda estilística, intelectual, temática y artística que será la tónica imperante en sus posteriores realizaciones.

Stereo | Canadá, 1969
Escrita y dirigida por David Cronenberg
Reparto: Ron Mlodzik, Jack Messinger, Paul Mulholland, Iain Ewing, Arlene Mlodzik, Clara Mayer y Glenn McCauley
Asistentes de producción: Stefan Nosko, Pedro McCormick y Janet G.M. Good
Producida por David Cronenberg
Presentada por Emergent Films
 

Stereo es la ópera prima del realizador canadiense David Cronenberg, un film 100% experimental de poco más de una hora de duración en blanco y negro, cuya mayor virtud es ser el documento fílmico equivalente a una tesis, donde el director expone ante su audiencia lo que será su agenda como artista del celuloide a lo largo de su carrera, que se ha extendido a 5 décadas y cuyo output ha sido digno de análisis concienzudo, siempre polarizando opiniones. 

El film narra las pesquisas científicas de la ficticia ‘Academia Canadiense de Investigación Erótica’, quienes mantienen bajo observación y pruebas psicológicas, conductuales y farmacéuticas a varios jóvenes con capacidades mentales aumentadas, telépatas incipientes cuyo progreso psíquico es estimulado por el Instituto bajo la máxima de la libertad sexual y comunión grupal para potenciarlo, registrando paulatinamente el comportamiento, reacciones positivas y adversas, estímulos y deseo carnal, así como sus efectos secundarios, que son dejados a la audiencia en el terreno de lo ambiguo.

La cinta toma lo indispensable de un Alphaville (Godard, 1965) para denotar un futurismo que poco a poco se convierte en un efectivo campamento de actores cuyo trabajo basado 100% en la expresión corporal sirve para comunicar al público los contenidos deseados por el director: la reacción y modificación del organismo debido a factores externos, en especial la influencia de la feminidad en el sexo opuesto y la respuesta — empática o violenta — que ello conlleva.

Stereo regala un atisbo que es contundente sobre las connotaciones misóginas que han llevado a Cronenberg a la controversia, infamia y a ser objeto de escrutinio y admiración, en la búsqueda infructuosa de sus fanáticos por conocer las fuerzas y conflictos que someten a este talentoso cineasta y que lo llevan a generar un oeuvre que fascina y desconcierta a la vez.

La cinta evoluciona gracias a una edición precisa que atina al mostrar las etapas de desarrollo de la comunión entre los sujetos de prueba, incluyendo una intencional exploración hacia el simbolismo que paulatinamente Cronenberg posiciona alrededor del sexo, la tecnología, la dualidad hombre/mujer y la enfermedad.

Bajo un enfoque de pseudo-documental aderezado con una intrigante, bizarra, clínica y cuasi-intelectual narración en voice over, Cronenberg diserta sobre estos tópicos de una manera subjetiva. La cinta exhibe de igual forma sus ahora clásicos desenlaces pesimistas e inciertos que hallamos en todas sus realizaciones, demostrando con ello un esfuerzo consciente por lograr una voz autoral.

Esto nos da como resultado una filmografía que se preocupa por guardar una consistencia, un apego y un compromiso en estos esbozos estilísticos mostrados en Stereo y que ahora son promesas realizadas y expectativas más que superadas.