Captain America: The First Avenger

Una cinta con protagónicos en gran forma y que se nutre de fórmulas ya probadas en el cine comercial americano para llegar a puerto seguro.

Captain America: The First Avenger | Estados Unidos, 2011
Dirigida por Joe Johnston
Libreto cinematográfico por Christopher Markus y Stephen McFeely
Reparto: Chris Evans, Tommy Lee Jones, Hugo Weaving, Hayley Atwell, Sebastian Stan, Dominic Cooper y Stanley Tucci
Cinematografía por Shelly Johnson
Musicalización por Alan Silvestri
Edición por Robert Dalva y Jeffrey Ford
Producida por Marvel Studios
Distribuida por Paramount Pictures

Captain America: The First Avenger es la quinta entrega cinematográfica de Marvel Studios (Iron Man, The Incredible Hulk, Iron Man 2 y Thor), las cuales han cumplido con creces su misión de convertir a los personajes de su línea de comics en verdaderas franquicias insignia, capaces de levantar ámpula y admiración entre los fans y ser recipientes de la atención de un público masivo, cuya curiosidad se convierte paulatinamente en seria expectación.

Estuve muy entusiasmado con la idea de que Joe Johnston fuese el director de la película de Captain America, dada su experiencia previa con un period/adventure film como The Rocketeer (1991), el cual también es una adaptación de un comic a la pantalla grande (y personalmente una de las mejores hechas).

Esto nos ofrece una perspectiva de que el realizador tiene un entendimiento para maximizar el potencial del material fuente y mostrar en pantalla lo que funciona y lo que puede hacerlo atractivo para el público en general.

Cabe también resaltar el esfuerzo que los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely hicieron para presentar la leyenda de Captain America a la audiencia del siglo XXI. La construcción de situaciones provenientes de su libreto es la idónea para aterrizar un concepto que en principio pareciera ser 100% patriótico (y vaya que hay instantes en que lo es, sin sentirse cheesy ó corny) y esperar a los momentos correctos en la cinta para imbuirla del drama interno al “estilo Marvel”.

Su dedicatoria al trabajo de Ed Brubaker y Steve Epting en los créditos finales es absolutamente merecida. El film hace evidente la inspiración literaria y espiritual hacia la actual serie de comics del Capitán América (publicada desde el año 2005 a la fecha), y que gracias a ella Marvel despertó un gran interés para llevar a este personaje a ser una franquicia fílmica con factible éxito taquillero.

Sin embargo, todo este cuidado y devoción podría haber sido llevado al desastre. Afortunadamente, Captain America: The First Avenger cuenta con un ensamble de actores cuyo trabajo no solamente es eficiente, sino que destila esbozos de brillantez que nos saca una sonrisa, una carcajada, una expresión de empatía y un sentido de asombro durante sus poco más de dos horas de duración.

Chris Evans posee el aplomo y el temple para ofrecernos al Steve Rogers que nos ha deleitado en la página impresa en este último lustro: con el peso del mundo sobre sus hombros, con la mirada distante, consciente de los sacrificios que un alma caritativa debe hacer para imponer el sentido de la justicia. Evans cautiva al público con un performance cuyo común denominador es la convicción, símbolo inequívoco que distingue a este personaje, lejos de ser un ‘Boy Scout’, sino un emblema de inspiración.

Sebastian Stan cumple en su breve papel como Bucky, y cuyo trágico destino es plasmado por el equipo creativo de una forma convincente, respetando la esencia del cánon escrito por Stan Lee y Jack Kirby y acrecentando la promesa de situaciones inusuales futuras, tal y como lo hizo Ed Brubaker en su momento.

La imagen de Hayley Atwell es proyectada en pantalla de una forma sublime, no solamente llenando el molde de la mujer idealizada de la época, sino que su personaje de Peggy Carter es puesto bajo un enfoque que convence y a la vez rinde homenaje a la caracterización que Brubaker le ha dado a Sharon Carter (su sobrina en los comics), haciendo que ambos personajes — siendo intereses románticos de Steve Rogers en diferentes épocas — compartan rasgos similares de mujeres sumamente inteligentes y de armas tomar.

El mercurial Hugo Weaving interpreta al villano Red Skull, y plasma en el celuloide su gran talento para encarnar personalidades completamente impredecibles, llenas de un atractivo y con el toque exacto que nos hace pedir más.

El film ofrece atisbos histriónicos triunfantes para los clásicos personajes de los “Howling Commandos”, que cobran vida para ofrecer segmentos de acción estilizada, camaradería y humor con gran precisión.

Johnston no esconde la reverencia al clásico film de aventura de Raiders of the Lost Ark (Steven Spielberg, 1981), donde en dos clarísimos instantes se marcan como preámbulos al satisfactorio desenlace de la cinta, donde queda justificado de forma contundente el por qué nuestro héroe posee un grado de madurez inusitado durante todo el film, acostumbrado a mirar a la vida desde el peor ángulo, colocando una voluntad de hierro para intentar salir adelante.

De igual forma que con otros films de Marvel Studios, se introduce la promesa de ver a sus personajes de ficción compartiendo el escenario. Johnston ofrece en su narrativa la oportunidad de conocer a Steve Rogers y ampliar la expectativa de su encuentro con los demás miembros del catálogo fílmico de Marvel. Este sentimiento es palpable al ser testigos del primer teaser trailer de “The Avengers” (a estrenarse en mayo del 2012) tras los créditos finales.

Captain America: The First Avenger es una mezcla mesurada de Acción, Romance y Ciencia Ficción. Y es en dicha mesura que saca el máximo provecho de las fórmulas establecidas, dosificando el entretenimiento sin sobrepasar los umbrales de resistencia del público mainstream y de sus seguidores incondicionales.