Hobo with a Shotgun

Siendo parte del proyecto Grindhouse, un homenaje al exploitation film, el trailer falso de Hobo with a Shotgun recibe la oportunidad de convertirse en un largometraje, ofreciendo un atinado comentario social e institucional bajo el velo de un relato de cine gore ultraviolento.

Hobo with a Shotgun | Canadá, 2011
Dirigida por Jason Eisener
Libreto cinematográfico por John Davies
Reparto: Rutger Hauer, Molly Dunsworth, Brian Downey, Gregory Smith y Nick Bateman
Cinematografía por Karim Hussain
Musicalización por Alexander Rosborough
Edición por Jason Eisener
Producida por Rob Cotterill, Niv Fichman, Paul Gross y Frank Siracusa
Distribuida por Alliance Films y Magnet Releasing

Siendo ganador de un concurso organizado por la compañía South by Southwest en Canadá, Jason Eisener nos entrega el trailer falso de Hobo with a Shotgun, y con ello es invitado a formar parte del proyecto Grindhouse, un homenaje al exploitation film setentero, creado por Quentin Tarantino y Robert Rodríguez en el año 2007.

Protagonizado originalmente por David Brunt, el trailer presenta al epónimo vagabundo, quien decide convertirse en vigilante en un pueblo sometido por el crimen y la corrupción. Eisener recibe la oportunidad de ampliar su visión, contando con la participación del afamado actor de películas de acción Rutger Hauer.

De la misma forma que su antecesora, la inteligente, brutal, incisiva y socialmente consciente Machete (otro trailer falso convertido en largometraje por Robert Rodríguez en 2010), Hobo presenta una metáfora muy poderosa sobre los Estados Unidos y los factores socio-políticos, económicos, éticos, institucionales, mediáticos  y religiosos que erosionan la visión optimista de la nación, causando una paulatina degradación de su fe y valores fundamentales.

Eisener evoca la naturaleza satírica de films como Dr. Strangelove (Kubrick, 1964), donde a través de un concienzudo mashup del exploitation, horror, western y road film, aborda una crítica directa y atinada, con un manejo efectivo del humor negro y macabro para hacer digerible de mejor forma este gran mensaje sobre la incertidumbre americana de principios de siglo, donde la sociedad actual hace un gran esfuerzo para mirar con optimismo al futuro cercano.

En su segunda mitad la cinta despierta alegorías religiosas muy marcadas, donde Rutger Hauer adopta un rol mesiánico que llega hasta sus últimas consecuencias. Su abrupto desenlace nos recuerda a los finales de slasher films como The Texas Chainsaw Massacre y Nightmare on Elm Street, dejando una huella profunda y una impresión súbita sobre la audiencia, obligándola a digerir de tajo el material mostrado.

Hobo maneja además una cuidadosa cinematografía, con un uso constante de tomas en perspectivas forzadas y una saturación de color al extremo, incluyendo el uso de un film stock granuloso como alternativa a un film desgastado, mutilado y con marcas (tal y como lo hicieron Death Proof y Planet Terror dentro de Grindhouse). El realizador toma la decisión de no seguir estos mismos pasos, y con ello el film evita caer en la trampa del camp.

Esta capa cromática le da una naturaleza surreal a la cinta, donde el protagonista y el reparto — una combinación exquisita de personajes excéntricos, over-the-top, divertidos y terroríficos — se alejan cada vez más de la realidad y con ello aumentan los decibeles y estruendos violentos para beneplácito de los fans de este tipo de films.

Rutger Hauer concentra una furia poética que nos hace recordar a su papel de Roy Batty en Blade Runner, así como al legendario performance de Peter Weller en Robocop, un film cuyo material ofrece también connotaciones bíblicas en medio de un vendaval de ultraviolencia.

Hobo with a Shotgun se une al exitoso colectivo contemporáneo que rescata lo mejor del exploitation film. No dudamos que en el futuro cercano los demás trailers contenidos en el proyecto Grindhouse (Thanksgiving, Don’t y Werewolf Women of the SS) cobren vida como cintas de larga duración, revitalizando y haciendo relevante una vez más al cine de género.