Apocalypse Now

La Guerra de Vietnam provee un oscuro lienzo y efectiva parábola del hombre atravezando un portal hacia el salvajismo y lo peor que hay en nosotros.

Apocalypse Now | Estados Unidos, 1979
Dirigida por Francis Ford Coppola
Libreto cinematográfico por John Milius y Francis Ford Coppola
Narración por Michael Herr
Reparto: Martin Sheen, Marlon Brando, Robert Duvall, Laurence Fishburne, Scott Glenn, Dennis Hopper, Harrison Ford, Frederic Forrest, Sam Bottoms y Albert Hall
Cinematografía por Vittorio Storaro
Musicalización por Carmine Coppola y Francis Ford Coppola
Edición por Richard Marks, Gerald B. Greenberg, Walter Murch y Lisa Fruchtman
Producida por American Zoetrope
Distribuida por United Artists

Trepidante, pero además sofocante, Apocalypse Now nos transporta a un escenario bélico como pocas veces visto en el cine.

Siendo éste el retrato definitivo de la Guerra de Vietnam, el film evoca una naturaleza casi episódica, la cual paulatinamente ensambla la odisea de Benjamin Willard (Martin Sheen), un agente de operaciones encubiertas quien es enviado a liquidar al desquiciado Coronel Kurtz (Marlon Brando), enclaustrado en las profundidades del inhóspito y hostil territorio vietnamita.

Este no es el mejor trabajo fílmico de Francis Ford Coppola (ese honor lo tiene The Conversation, de 1974). Sin embargo, este talentoso director logra engendrar una atmósfera completamente extraña y desoladora. El cúmulo de excentricidades de los soldados que Willard encuentra en su camino es un testamento claro de la voluntad humana para evitar caer en la locura a través de válvulas de escape sumamente inverosímiles. A medida que la cinta transcurre, ésta empieza a desafiar el umbral de resistencia de su público, haciéndolo testigo de actos de crueldad insospechada y arrebatos que amenazan con hacer perder el control a su protagonista y reparto de apoyo, los cuales son excelentemente desarrollados.

Coppola logra conjuntar a un equipo creativo soberbio, que nos entrega una aventura épica, sublime y desconcertante. Desde un atinado guión de Coppola y John Milius, que ofrece una cadencia y ritmo apropiados, momentos de reflexión y monólogos legendarios, pasando por la brutal, incisiva, contemplativa, inteligente y perturbadora narración de Michael Herr, quien ofrece una perspectiva y gravitas a la personalidad de Willard.

Además, la impactante fotografía de Vittorio Storaro logra imponer un balance perfecto entre los colores primarios de un paraíso natural, engullido de tajo por la penumbra maligna del fuego cruzado y negras intenciones de los frentes en pugna.

Todo esto es redondeado por un preciso, sutil y contundente score musical de Carmine Coppola (quien integra una selección inteligente de tracks de rock adecuados para la trama) y una inquietante edición de sonido de Walter Murch, que le proporciona el toque indeleble a una multitud de escenas que consolidan a esta cinta como de las mejores en su género.

Aún así, la película conserva sus leyendas particulares. Bajo una producción problemática a nivel dirección, presupuesto, actoral y creativa (la cual es explorada sobremanera en el estupendo documental Hearts of Darkness: A Filmmaker’s Apocalypse), es impresionante como todos estos esfuerzos particulares terminan generando un producto final de altísima calidad. Apocalypse Now no es el epítome del cine de guerra, pero se acerca, abriéndose paso en el panteón de films clásicos y contemporáneos consagrados, ganándose un sitio privilegiado.

La tensión sufrida durante su filmación es palpable por todos nosotros. No cabe duda que los colapsos nerviosos caracterizados por su reparto fueron síntoma real de las vicisitudes encontradas en la locación. El propio Coppola compartiría unas palabras que son definitivas para entender lo que nos transmite Apocalypse Now:

“My film is not a movie. My film is not about Vietnam. It is Vietnam.

It’s what it was really like it was crazy. And the way we made it was very much like the way the Americans were in Vietnam.

We were in the jungle, there were too many of us, we had access to too many — too much money, too much equipment, and little by little we went insane.”

Es interesante hacer notar los variados matices temáticos que Apocalypse Now pone sobre la mesa, al mostrar sin tapujos acciones, puntos de vista y opinión socio-política que permearon a lo largo y ancho de este extraño y todavía controversial conflicto. Tanto la versión original del film como su posterior restauración (bajo el nombre de Apocalypse Now Redux, con más de 3 horas de duración), complementan un documento y una historia sin igual, en donde somos testigos de acciones y reacciones alejadas de toda razón, abriendo paso a una reflexión profunda y a formularnos las preguntas correctas (y necesarias).

En el aspecto actoral, el ensamble conformado por Robert Duvall, Laurence Fishburne, Dennis Hopper, Frederic Forrest, Sam Bottoms y Albert Hall, comunican momentos llenos de jovialidad, inocencia e ignorancia ante los peligros de la guerra, hasta llegar al desquicio, desesperanza y desolación. Martin Sheen es inteligente al manejar los momentos solemnes, acumulando toda el ansia para explotar en el último acto, donde Marlon Brando regala un memorable, aunque breve, performance, siendo amo del escenario con un ritmo poético y desconcertante para la audiencia.

Apocalypse Now es un film de gran poder, donde se demuestra el impacto y el alcance que pueden llegar a tener una conjunción precisa de imágenes y sonidos para despertar en el público su sentido de asombro, y manifestar a su vez una influencia casi hipnótica para provocar inquietud e instantes inciertos.