Poetry

Una morality play que de manera entrañable disecciona el abismo que se gesta entre las personas viviendo en épocas de transición social.

Poetry | Corea del Sur, 2010
Escrita y dirigida por Lee Chang-dong
Reparto: Yoon Jeong-hee, Lee David, Kim Hira, Kim Yong-taek y Park Myeong-sin
Cinematografía por Kim Hyunseok
Edición por Kim Hyun
Producida por Lee Joon-dong y Pine House Film
Distribuida por N.E.W.

“Una hoja en blanco es un mundo en potencia…”

Esta y otras ideas son exploradas en Poetry, una conmovedora realización coreana y obra del director Lee Chang-dong, donde se expone como punto de partida un drama que paulatinamente va desmenuzando conceptos relacionados al estado actual de las artes y la estructura familiar de este país asiático.

Poetry (Shi en su idioma original) narra la peculiar travesía emocional de Yang Mija (Yoon Jeong-hee), quien cuida a su indiferente y despistado nieto Jong Wook (Lee David) ya que su ocupada madre no puede hacerlo. Mija, viéndose al borde de una grave enfermedad se enrola en clases de poesía, pero infructuosamente busca la inspiración a medida que su existencia se colapsa paulatinamente debido a eventos terribles y fuera de su control.

Lee Chang-dong, siendo un consumado realizador atento al drama social (su anterior film Secret Sunshine obtuvo un premio en Cannes 2007 por su protagónico femenil), repite con un guión de la misma naturaleza trágica (y que le valió otro laurel en este festival francés en 2010) y que peculiarmente evoca en ocasiones a realizadores del mismo corte como el del reflexivo Abbas Kiarostami, el naturalista y contemplativo Yasujiro Ozu, la fascinación por lo mundano del finlandés Aki Kaurismaki y el cine más serio y propositivo de un Ang Lee.

Este film nos presenta rasgos muy definidos del estilo más notorio dentro del cine de arte asiático de la post-guerra, basado en los evidentes contrastes que existen debido al conservadurismo de una era perdida contra la indiferente modernidad que la va desplazando.

Se desmenuza el proceso creativo y las causas que llevan al ser humano a despertarlo, potenciarlo, haciendo hincapié en la observación de la naturaleza, la vida misma – y que la cinematografía capta de manera atenta, relajada, incrementando el ambiente de quietud en las escenas más introspectivas y claves de la cinta – y sus momentos más simples como el detonante fundamental para lograr expresar cosas que a través del lenguaje en su forma más simple pareciera imposible describir.

Sin embargo, los eventos que desencadenan este análisis clásico de la brecha generacional en Oriente son por demás muy fuertes y nos conducen a apreciar comportamientos en los personajes que los cambian para siempre.

El realizador esparce los elementos de este cruel plot a lo largo de la narrativa para atraer de nueva cuenta nuestra atención cuando agota su discurso sobre las artes – donde se pondera el reemplazo de la palabra escrita basada en la belleza y emociones positivas por lo visceral y lo cínico.

La ofrenda actoral de Yoon Jeong-hee es simplemente sensacional, donde su visible fragilidad nos habla de una persona sabia que se detiene para contemplar las bondades que la vida muestra diariamente, y que para su mala suerte entra en umbrales sombríos ideados por un atrevido libreto, con una agudeza para resaltar los contrastes antes mencionados, sometiendo a su protagónico a una paulatina caída en la naturaleza gris de una actualidad que está lejos de la virtud, el pudor, y la verdad, lo cual nos conduce inevitablemente a un desenlace sumamente trágico pero a la vez esperanzador.

Poetry es un viacrucis existencial que es plasmado de forma sólida por su talentoso realizador y una de las muestras definitivas de la corriente cinematográfica de vanguardia proveniente de Asia.