House of X #2

House of X #2
“The Uncanny Life of Moira X”

Escrito por Jonathan Hickman
Arte por Paco Larraz
Color por Marte Gracia
Letra por Clayton Cowles
Diseño por Tom Muller
Edición por Annalise Bissa & Jordan D. White

Disclaimer: en realidad no pensaba continuar reseñando House of X ni Powers of X después de sus primeros tomos. Valió la pena engancharme en el entusiasmo del fandom debido al aprecio que tengo de años leyendo a los comics de los X-Men, pero nadamás.

Sin embargo, la historia narrada por Jonathan Hickman para estos personajes ha sido un trancazo. Desde los tiempos de Grant Morrison y Joss Whedon no había tanta expectación por un comic de los Hombres X. Si hacemos cuentas estuvimos cerca de una década sin tener a esta franquicia en boca de todos. Autores de gran calibre vinieron y se fueron proverbialmente sin pena ni gloria o por la puerta de atrás, e incluso Hickman llegó a la misma conclusión que nosotros como audiencia, solo que no encontrábamos la forma de decirlo o no queríamos admitirlo:

“[…] we’ve been in a nostalgic feedback loop for quite a while. Where everyone is telling X-Men stories about other X-Men stories.
With all that in mind, I think I have a pretty good idea of how to move all of this forward. Hopefully I’ll get it right.”

Y así, en un santiamén, hemos vuelto a vivir. Nuestro afecto hacia los Hijos del Átomo se ha renovado por completo. Aún y cuando el diseñador Tom Mueller ha exhortado a los reviewers mantenerse alejados de la zona de spoilers, en este blog siento que más que reseñas he vertido un análisis mezclado con esa enérgica postura que he mantenido sobre el comic comercial, tan estático y tan empecinado en no correr riesgos. Ahora que Marvel se ha animado en darle rienda suelta a un equipo creativo completamente en sintonía, on fire y con el objetivo de sacudir a lo viejo, no puedo dejar pasar esta oportunidad semanal de crear artículos de opinión sobre estos novedosos y rebosantes títulos de mutantes. Seguimos…

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Lo interesante de cada tomo publicado hasta el momento es que trabaja en base a big ideas, high concepts, y los expone de manera concisa al lector, dejando misterios que nos enganchan y nos impulsan a comprar la siguiente entrega. Es lo mínimo que se le puede pedir al comic—ser interesante—y lo ha cumplido con creces.

En esta ocasión, House of X #2 introduce hasta el momento la idea más temeraria y provocativa posible, y sobre la cual va a girar toda esta nueva narrativa para los X-Men: Moira MacTaggert, personaje de apoyo dentro de la franquicia, tiene el poder mutante de la reencarnación y la facultad de recordar todas sus vidas pasadas. MacTaggert—interpretada por la actriz Rose Byrne en las películas recientes de los Hombres X—siempre se ha mostrado con una agenda pro-mutante y como interés romántico de Charles Xavier. Este giro conceptual trae a la página impresa toda una odisea impresionante y sugerente, capaz de hacer volar nuestra imaginación en el momento en el que Moira, a prueba y error, empieza a alterar momentos selectos gracias a esa experiencia previa. A medida que su vida termina, empieza una nueva que trae muchas variables en esta ecuación indecifrable que ha sido House of X y Powers of X, llena de verdades a medias, grandes planes y conspiraciones que se ponen en marcha.

Se estipula dentro del comic una rígida línea de tiempo, y ejemplificada a través de un magno diagrama por parte de Hickman y Mueller, en el que vemos como Moira sigue trayectorias lineales, o bien toma nota de las lecciones aprendidas dentro de cada una de sus vidas—Diez en total, siguiendo el motif de la “X” como algo más allá de una letra—deshaciendo, maquinando y entablando alianzas que pongan fin al conflicto humano-mutante.

Un concepto completamente mind-bending, y que ha dejado en shock a los fans a las primeras de cambio. Y no solamente por ser algo nunca antes visto sino por las múltiples alternativas y direcciones que plantea sobre el guión. Moira es un wild card, y en cada una de sus vidas en las que no ha fallecido ha dejado el destino de la franquicia abierto a nuevas situaciones, retos, riesgos y configuraciones.

Moira Ten: cada una de sus vidas en distinta duración. Nótese los momentos en donde “interseccionan” las líneas, indicando claramente cuando este personaje toma en cuenta lo aprendido a lo largo de múltiples existencias. Abrir en una nueva ventana para hacer zoom en la imagen.

Más allá de las tradicionales teorías que como fans nos hacemos, a la franquicia se le ha inyectado sangre nueva que ha sido necesaria. Incluso a manera de metacomentario, el comic hace alusión a la última época de los comics de X-Men como “The Lost Decade”, y que hace sentido con el “nostalgic feedback loop” que mencionó Hickman en su momento. Sin temor a equivocarnos, fue un ciclo de muchas decepciones, pocos garbanzos de a libra, character assassinations, muertes y resurrecciones innecesarias y el refrito constante. Ningún escritor quedó a salvo en esta trituradora narrativa que son los Hombres X.

Este comic trae a la mesa a amenazas latentes y con agendas claras. Por fin a la Hermandad de Mutantes Malvados se le da un propósito lejos del caos. Apocalypse es manipulado en lugar de ser el manipulador acostumbrado. Magneto tendrá en Moira a la horma de su zapato, y finalmente los Sentinelas son colocados como el último obstáculo hacia el sueño de coexistencia, más allá de ser un gastadísimo punching bag.

Quizás la única peccata minuta en este tomo es que la línea de vida #10 de Moira no deja claro en dónde se sitúan House of X ni Powers of X cronológicamente. Se concentra en su vida y obra y no en las intersecciones con estos high concepts que hemos enumerado en estos artículos de opinión.

De nueva cuenta el arte secuencial por Pepe Larraz, Marte Gracia y Clayton Cowles deja una nota muy alta, esta vez creando atmósferas muy sombrías, layouts atractivos a la vista y simetrías con Powers of X que vuelven más cohesiva a esta historia simultánea. Es un alivio ver que se le ha invertido mucho cuidado a la sinergia entre el argumento y las ilustraciones, y ninguna de estas partes ha quedado a deber. Las siguientes dos semanas tendremos a dos tomos de Powers of X en su lugar, dejando claro ese esfuerzo consciente de la editorial por darle al equipo creativo el tiempo de sobra para entregar un producto final con gran calidad.

Repleto de situaciones fuera de la norma y que nos recuerdan a lo hecho por autores de vanguardia como Kurt Vonnegut y F. Scott Fitzgerald, House of X #2 pone un estandar muy alto para los comics de superhéroes en 2019, convirtiéndola en una lectura completamente impredecible y esencial.