Tinta Digital (016)

*hemisferio izquierdo
On Decluttering:

“Yo, la de los mil libros, diré algo en favor de Marie Kondo: lo que ella sugiere es quedarte con los que son importantes para ti. Si todos son importantes, quédate con todos. Tan tan.”
— Fernanda Solórzano.

El tema de moda de esta semana ha sido el “decluttering”, deshacerte de aquellas cosas que han perdido ese valor intrínseco/intangible para tí, todo con el fin de lograr un orden satisfactorio para tí, tu vivienda y/o espacio vital.

Mis primeras posesiones de las que tengo memoria son, obviamente, comics: los Asombrosos Hombre Araña de Novedades Editores, los títulos varios de Editorial Vid, los Videorisas de “Moraliux” y Ric Plata, el Condorito de Pepón, los Capulinitas, los Karmatrones y los Archies.

Los albumes de estampas eran comunes. El que más recuerdo era el de “Juega Limpio”, publicado por la multinacional Pepsico y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología mexicana (la SEDUE); cada estampa estaba dentro de las bolsas de frituras de la marca Sabritas (o “Saboritas” si viste al Luis Miguel de Netflix). Siendo parte de la juventud mexicana de los 80s, tuvimos en nuestras manos un album de cromos de Mazinger Z, durante el auge del anime transmitido en ese entonces por XHGC Canal 5 (6 en mi tele local). Inolvidable. Apoteósico. Esencial.

Posteriormente llegaron los noventas y las consolas del NES y SuperNES, los programas de TV de “Intercontrol”, “Nintendomanía” y la revista de Club Nintendo, la publicación referente en America Latina. Las cajas, los estuches, los cartuchos y los controles ocupaban un lugar especial dentro de mi desorden particular.

Luego aparecieron los deportes. La sección deportiva del periódico era asimilada, la estadística recortada y transformada en scrapbooks. Las revistas como COLOSOS, ARENA y SUPERLUCHAS eran la memoria gráfica de mis fines de semana viendo la lucha libre por televisión. DEPORTE ILUSTRADO, DON BALÓN, ONZE MONDIAL y TOTAL FOOTBALL irrumpieron a finales de los noventas iniciando mi obsesión al balompié.

En 1994 empiezo a coleccionar comics de superhéroes de manera frecuente. Fue la época de La Muerte de Superman y La Caída del Murciélago. De la Saga del Clón. Editorial Vid controlaba el mercado de licencias, incluyendo al Spawn de Image. Marvel México irrumpe un año después tras el éxito de X-Men en televisión, por lo que títulos como “X-Men Adventures”, “X-Men Flipbook” y “Fantastic Four Flipbook” se amontanaban en casa.
Las “ediciones especiales” (tomos recopilatorios de sagas clásicas) eran siempre una compra automática.

Vid toma la estafeta de Marvel MX en 1998, y continúa publicando a estos personajes y muchos más. Ya para ese entonces adquiría comics en inglés. Mis primeras colecciones en lengua extranjera fueron X-MEN, UNCANNY X-MEN, GAMBIT, THUNDERBOLTS y FLASH. El anime se volvió una presencia importante y eso fue un gateway para la publicación de manga en español, siendo MIXX ZINE, DRAGON BALL, RANMA 1/2 y SAINT SEIYA los pioneros. El manga de EVANGELION de Yoshiyuki Sadamoto y UTENA de Shiho Saito fueron para mí títulos indispensables y anteriores a la comercialización en masa del manga en Estados Unidos. Desde “Sebastian O”, cualquier comic de Grant Morrison era devorado de inmediato.

La novela gráfica explotó en el siglo XXI. La apertura de una sucursal de Comicastle (la cadena de tiendas de comics más grande de México) en mi ciudad en el 2002 me dio acceso garantizado a un acervo amplio de títulos (antes compraba en puestos de revistas y en tiendas particulares que fueron desapareciendo poco a poco). Entre comics en formato mensual, miniseries, Prestige, OGN, TPB, HC, Artbooks y los eventos veraniegos de Marvel y DC con sus tie-ins han ido paulatinamente copando rincones enteros de mi hogar.

Tengo además CDs de música en menor cantidad, bajo reglas simples: artistas favoritos + soundtracks selectos. Poseo discografías completas o compilatorios de bandas tales como Interpol, Depeche Mode, Ladytron, Muse, Moenia, entre otras. El primer CD que compré con dinero propio fue “PLAY” de Moby en 1999, y el cual afortunadamente aún conservo.

La irrupción en el mercado del formato DVD explosionó ese delirio por tener una filmoteca con lo mejor del séptimo arte: bare-bones, ediciones de aniversario, box sets, multiregión, conciertos, documentales y Criterions para todos los gustos y todos los géneros.

Entre viajes de vacaciones o de trabajo siempre hay una ocasión para encontrarte con revistas o fascículos de colección. De los que más tengo son los relacionados a la televisión americana, al fútbol, al cine mundial y a músicos favoritos. Los expendios de revistas en los aeropuertos son una fuente de felicidad inagotable.

En el caso de libros la cantidad es menor y por lo general tiendo a satisfacer gustos específicos: el cine, mucha ficción, mucha ciencia ficción, pocas biografías y muy pocas autobiografías. Cuando viajo trato siempre de hacerme de un tomo con historia gráfica de los lugares que visito.

Phew! ¿Una larga lista de cosas, no? ¿Son útiles? ¿Inútiles? ¿Padezco tsundoku crónico? ¿Soy un nerd? ¿Un completista? ¿Todas y ninguna de las anteriores? ¿Acaso importa?

De lo que sí estoy seguro es que ninguna de ellas me define (ni debe definirte a tí) como persona, dado que uno NUNCA termina de definirse: Cambiamos, aprendemos, crecemos y absorbemos ejemplos propios y ajenos. Todas estas cosas que he enlistado son snapshots. Instantáneas de un momento de nuestras vidas en específico, y que quedan como un registro físico, gráfico, sonoro, digital y literario, los cuales llevan una parte de nosotros y que podemos revisitar y analizar una y otra vez. Nuestra relación con ellos en aquel instante y en la actualidad en la que nos encontramos. Es la evidencia de un trajinar que no termina, y que para quienes crearon estos artefactos son un legado para las generaciones que serán (o son) nuestros sucesores.

Todas estas cosas. Cluttered. Parafernalia de una vida amplia. Acumulando glorioso polvo y memorias imborrables 🤗

* ¿qué hay en la cabeza de…?

“Stories bring people who will never meet together through a shared fictional experience. That’s a pretty magical idea when taken on a global level. As for sharing stories, they die unless we share them so it’s good to literally spread the word.”
— Mark Millar.

* copertina
Spider-Girls #1, portada variante por Jeff Dekal:

* modelismo
“Some astronomy inspired inktobers I’ve done”, por @muu_shaa (Twitter):

* fonograma y transistor
Una canción: “I thought the future would be cooler”, por YATCH.

* noveno arte
The Walking Dead, 15 Aniversario; portada regular en blanco y negro por Emma Ríos:

* cupón (optimismo rampante)

* mo(b)ilidad
More than meets the eye. Mind = blown.

* última de forros
Si he de nombrar hoy a un Podcast sobre COMICS (énfasis es mío), sería el siguiente:

“Tomos y Grapas”
Con 150+ ediciones en las que se incluyen interesantes mesas redondas acerca de Manga, Eurocomix, Big Two e Indies (excepto Underground, les falta eso y es importante que lo tengan) y que evita en todo momento centrarse solamente en noticias, trivia, listas (!) y rumorología de películas.

Sí, es de España; nos hace falta un equivalente mexicano urgentemente.

13/01/19

freeware ideológico sin compromiso.